martes, 11 de noviembre de 2014

Escrituras

Esta semana me tocó hacer para mi terapia un listado de rituales, compulsiones, obsesiones  que realizo diariamente. La verdad que me costó bastante porque hay muchas cosas que ya están tan naturalizadas en mi vida que no puedo tomar distancia de las mismas.
Estuve varios días escribiendo y mi listado, cada vez se hizo más y más extenso. La verdad que no puedo creer que diariamente realice tantas cosas, con razón el tiempo no me alcanza, no es suficiente.
Hoy al leer y tomar distancia, es decir traté de concientizarme con lo que escribí,  tengo una mezcla de sensaciones que van de la vergüenza, la rabia, interrogantes y más interrogantes. Parece cómico, que si no hubiera escrito nunca me hubiera dado cuenta de todo lo que tengo que hacer para vivir un día de manera tranquila y feliz y pienso al mismo tiempo que por más que haga y haga en el día a veces las cosas no me salen como quiero o pienso, entonces para que perder el tiempo por ejemplo acomodando las fuentes del horno es su respectivo lugar, para que enjuagarme la boca tantas veces, para que abrir y cerrar puertas, prender y apagar luces infinitas veces, contar uno, dos, tres… lo que se me cruce por el camino y sea contable y volver a contar por las dudas de que me haya equivocado la primera o la segunda vez que lo conté y el estómago se me llena de nervios y la ansiedad recorre mi cuerpo y me empieza a agarrar miedo de no poder terminar de contar lo que ya empecé.

Y acá estoy tomando dimensión de todo esto y la verdad que a pesar de lo que siento me vino bien registrar y llenar hojas y hojas escribiendo, porque me voy dando cuenta en el tiempo que pierdo para vivir, en el tiempo que pierdo para reír, tomar de las manos a mis hijos, disfrutar de mi casa, de un lugar verde, del día a día, de las cosas simples, de lo que en realidad vale la pena…

martes, 4 de noviembre de 2014

Martes


Otra vez acá, hoy me levanté temprano, no me quedé en pijama como suelo hacerlo, me vestí, hasta logré sacarme las pantuflas y cambiarlas por zapatillas. Estaba en pie un día más ¿Otro día de lucha conmigo misma? ¿Otro día de torturas?

Fui al baño y cómo todos los días cepillé mis dientes y los enjuague seis veces, más seis veces, más seis veces, es algo que todavía no logro controlar, salí del baño huyendo casi sin tocar la puerta para no tener que volver y tocarla tantas veces y comprobar si está cerrada verdaderamente, corrí como si alguien me persiguiera, agarré mi libro como todas las mañana y mientras leía mi cabeza se dispersaba yendo de un lugar a otro miedos, dudas, sensaciones, tristezas, alegrías; traté de concentrarme en esa palabra que  a veces era tan cercana y otras tan lejana; hacía dos días había sentido felicidad plena, simplemente por estar viva y luego nuevamente la tristeza ¿Por qué? ¿Era algo que tenía que suceder en mi vida? No lo sabía y tampoco por más que lo intentara lograba responder a mi pregunta la dejé en suspenso para otra ocasión. Tenía que concentrarme en el ahora, en el momento, en el vivir cada segundo de la mejor manera posible. 
No sé si hoy voy a lograrlo, sé que lo intentaré, sé que trataré de poner voluntad, hoy es martes… hoy empieza mi semana, hoy es un día más…

lunes, 3 de noviembre de 2014

Qué me pasó


Hoy el día se nubló nuevamente, venía atravesando días de sol y de repente otra vez la oscuridad total. ¿Qué fue lo que me llevó  a esta sensación de no sé qué?
La semana pasada, mi vida arrancaba una vez más a lo laboral desde otro lugar de lo que yo sé hacer, pero volvía al trabajo, eso significaba que iba evolucionando favorablemente. Mis obsesiones controladas, pero latentes en su lugar. Mis metas recordadas diariamente y cumplidas al pie de la letra, los broches de madera, todavía no son un simple artículo para colgar la ropa, siguen causándome la misma sensación de siempre, la muerte, la tragedia, lo malo.
Hoy mi cabeza se llenó  de pensamientos negativos, hoy no tengo ganas de nada, quiero estar sola y al mismo tiempo no quiero estar sola. No entiendo que me sucede, solo sé que tengo que volver a darle cuerda a mi vida y volver al punto que la dejé el viernes pasado. Ahí estaba feliz ¿qué pasó luego? Tendré que averiguarlo…